Con una prueba descrita en la Norma EN 13329 en la que se mide la capacidad de la capa superficial para resistir el desgaste abrasivo. La abrasión se logra haciendo girar una muestra en contacto con un par de rodillos cilíndricos cargados y cubiertos de un determinado papel abrasivo que se cambia cada 200 revoluciones. Se mide el número de giros de la muestra necesarios para provocar un grado definido de abrasión. Este ensayo se realiza tres veces y se hace la media. El rango de abrasión va de AC1 (mínimo) a AC6 (máximo). Los rangos de abrasión más habituales son:
AC3: resistencia media
AC4: resistencia alta
AC5: resistencia muy alta
AC6: resistencia elevada