Las pinturas antimoho o fungicidas suelen tener un carácter preventivo de la aparición o proliferación de hongos y moho sobre las mismas, pero no son una solución “curativa” cuando el soporte ya está contaminado, por lo que cuando esto ocurra siempre habrá de procederse a una descontaminación y preparación previas.
A continuación daremos unas directrices generales de como proceder cuando ya existan contaminaciones.
SUPERFICIE SIN PINTAR
Las superficies a pintar deberán estar secas, limpias, y exentas de polvo y grasa. Para descontaminar la superficie aplicar sobre la misma una mezcla de dos partes de lejía, una parte de agua y una parte de agua oxigenada y dejar actuar una hora. A a continuación lavar la pared con agua aclarando bien y dejar secar. En caso de contaminaciones muy fuertes repetir la operación frotando la zona con un cepillo de raíz o un estropajo.
Una vez hecha esta operación procederemos a reparar los posibles grietas o desconchados con el emplaste adecuado, dejar secar y lijar el emplaste.
Aplicar una primera mano de Imprimación Saneadora o Todolite Fungicida diluida entre un 10% y un 20% con agua y dejar secar entre 4 y seis horas.
Por último aplicar la Pintura Antimoho elegida.
SUPERFICIES YA PINTADAS
Eliminar todas las partículas suelta o posibles desconchados de la pintura ya aplicada hasta alcanzar la superficie consistente del paramento y a continuación Aplicar el mismo proceso que para las superficies sin pintar.